


Nos reunimos en este día en el borde de una nueva frontera. Las acciones que tomemos decidirán el futuro del planeta, el destino de la naturaleza y la vida de futuras generaciones.Nos enfrentamos con la perpetuación de crecientes disparidades entre y en el interior de las naciones, un incremento de la pobreza, el hambre, enfermedades y analfabetismo, y el continuo deterioro del ecosistema del que dependemos para nuestro bienestar. Ahora comprendemos que en el transcurso de la historia de la humanidad, en el empeño de los pueblos por mejorar sus vidas y las de sus descendientes, nos hemos hecho dependientes de formas de industria y en particular de formas de energía, que ahora amenazan a la Naturaleza del planeta, y a la atmósfera, los océanos, las granjas, los bosques, pesquerías, pueblos y ciudades de las que dependemos.Ambos, la herencia común de la humanidad, y la salud de los pueblos y sus sistemas naturales, están en peligro por los dañinos efectos de la polución humana y sus sistemas de explotación. Los cielos y océanos sufren un peligroso deterioro. Estamos iniciando acciones que sabemos, está por encima de la capacidad humana controlar o corregir.En el curso de la evolución industrial, nuestras economías han crecido hasta llegar a amenazar la evolución natural y a la Naturaleza misma. Estamos perdiendo las maneras con la Naturaleza y destruyéndola. Lo hacemos a nuestro riesgo.Creemos que estas verdades son evidentes: que los humanos deberían respetar y proteger los bienes globales y la diversidad de la vida en la tierra; que las naciones industrializadas deberían llevar a cabo economías que trabajaran con la Naturaleza y no contra ella; Que la humanidad debería asegurarse la paz y la paz debería ser el modo natural de estar el mundo; que la paz, el desarrollo y la protección de la Naturaleza deberían ser interdependientes e inseparables; que el poder actual y el uso pasado de la Naturaleza confiere una responsabilidad proporcional para actuar en su defensa y restitución; y que cuando un sistema económico se convierte en destructivo hasta estos extremos, el pueblo tiene el derecho de alterarlo o abolirlo, y constituir nuevos gobiernos, basando su fundación en estos principios y organizando sus poderes de tal manera que se dirijan a garantizar la seguridad, la felicidad y bienestar de esta futuras generaciones.Juntos y separadamente, los gobiernos y las naciones han aprobado leyes y declarado sus intenciones aumentan la esperanza de que estas medidas se verían cumplidas. Pero aún sus impuestos e inversiones, sus propuestas de inversión a la gente, las bases productivas, la generación de energía y el transporte, continúan degradando el medio ambiente común, reduciendo la inmensidad de la Tierra, debilitando el espíritu humano y divorciándolo de la Naturaleza. Importantes problemas medioambientales permanecen inmersos en el tejido social de todas las naciones. Los progresos hacia un futuro defendible son muy lentos. La sensación de urgencia no existe, particularmente entre los lideres de los gobiernos y las industrias que continúan planeando para hoy y no pensando en el mañana. El gobierno global y la solidaridad medioambiental general permanece demasiado débil para cambiar esta realidad mundial.Como consecuencia, la diferencia entre lo que se ha hecho, y lo que es realmente necesario se está ensanchando. La inventiva humana, su trabajo y el capital están dirigidos demasiado a menudo hacia una búsqueda del desarrollo material que acepta el gasto de todos los recursos sobre la tierra o bajo ella, y la captura y conversión para propósitos humanos de cualquier criatura o ser viviente, cualquier río, mar, océano, bosque o montaña, la lluvia y la atmósfera, sin considerar el daño que esto causa a los ecosistemas que mantienen la vida humana, o la degradación de los valores humanos que ello representa, y sin dar cabida o respetar a las demás especies de la Tierra.Se hace necesario romper las ataduras que mantienen unidas nuestras economías a la explotación de recursos y las industrias contaminantes que están transformando el bien común en perjuicio común. Por eso estamos resueltos a poner en marcha un nuevo país con una nueva forma de gobierno, a crear un estado en cuyo territorio la industrialización sea consciente, cuyos límites sean los de la naturaleza y la imaginación, cuyo ejército esté sólo al servicio de los propósitos de todos los pueblos, los ciclos naturales y la vida en la tierra, y no retará ni usurpará otras naciones, a no ser que sea requerido por sus ciudadanos a actuar en persecución de la protección de la tierra. Tampoco tendrá este país una existencia o soberanìa que no emane de la expresión del propósito común de sus ciudadanos en busca de sus objetivos.ProclamaciónHabiendo llegado a Rockall el 11 de junio de 1997, reafirmamos los propósitos de Greenpeace y aquellos cuya ayuda e inspirado trabajo nos seguirán. Con el objetivo de incrementar la protección de la naturaleza y los bienes comunes para el bienestar de la raza humana.Sabedores de que nuestros medios son limitados pero nuestros ideales son ampliamente compartidos.Reconociendo la natural integridad e independencia de la Tierra, nuestro hogar.Reconociendo los esfuerzos ajenos en las acciones comunes. Creyendo en la acción más que en las palabras, Proclamamos que:La capital del estado global de Waveland es Rockall, en la frontera del Atlántico. El pueblo de Waveland se reunirá a través de comunicados y acciones en persecución de sus propósitos. La capital de Waveland puede en el futuro estar situada en cualquier otro lugar cuando las necesidades lo justifiquen para la consecución de los objetivos para los que este país es creado. Será práctica habitual de esta nación el reformar su constitución de vez en cuando, de acuerdo con las necesidades del planeta. Es propósito de esta nación defender la naturaleza. proteger el bien común, reformar la industrialización y asegurar la paz.En persecución de estos objetivos:1. Incrementaremos nuestra oposición tanto como sea necesario, tomaremos cualquier medida apropiada, usaremos cualquier medio justificado sin usar la violencia con ninguna persona, para conseguir e apoyo del pueblo, responder a su llamada, ayudar a cualquier amigo, oponernos a cualquier enemigo, para escuchar la voz de la naturaleza, en orden de mantener el derecho, y la libertad de todos los pueblos a disfrutar de un medio ambiente limpio y integro.2. Encontrar, crear, promover y servir innovación y soluciones a los problemas medioambientales causados por objetos o actividades que dañen, amenacen o destruyan la naturaleza o el sistema natural de la Tierra.3. Dar testimonio de errores o injusticias medioambientales, allá donde puedan ser encontradas.4. Actuar en todo momento en persecución de sus propósitos por medios independientes a cualquier control de otros gobiernos o empresas o cualquier financiación de ellos. Nosotros el pueblo de Waveland, con la intención de construir un futuro mejor y una mayor unión con la naturaleza, ordenamos y establecemos la Constitución del Estado Global de Waveland. La solicitud de nacionalidad podrá ser hecha en persona o intención. Los ciudadanos del Estado Global de Waveland se comprometen a: Sin violencia y dando testimonio, defender la naturaleza, proteger el bien común, reformar la industrialización, y asegurar la paz, creyendo en la acción más que en las palabras.
|